Hemos sobrevivido a la tormenta de ayer, no sin un poco de acojone sobre todo por parte de la parienta aqui presente.
La verdad es que los rayitos de luz iluminaban nuestra casita por dentro cada vez que les daba por aparecer. Nos veíamos las caras claramente. Luego nos dedicábamos a contar para ver cuando sonaba y asi calcular si estaba lejos o cerca. Eso a ciencia cierta nunca lo supimos. Esta mañana hablando, nos hemos dado cuenta que no tenemos ni idea de por cuánto hay que multiplicar o dividir o hacer la cuenta que sea. O sea, que estuvimos como dos panolis contando el tiempo desde el rayo al trueno pa no saber qué hacer despues. El caso es que en el momento no nos lo preguntabamos, supongo que contariamos para pasar el rato y no pensar en la consecuencias de una posible inundacion en nuestra chocita.
llovió un rato y luego ya paró, asi que ya dormimos más o menos bien.
Por lo menos el día amanecio muy chulo, con lo cual además, prueba superada!!! Nuestra casita es impermeable!!!.
A partir de las 8:30 de la mañana no hay gitano que aguante en la tienda, este sol de justicia no perdona, asi que arriba, con los ojos legañosos de sueño. Pero no veais la felicidad que supone salir de la tienda y que te de un poco de aire fresco.
Hoy hemos hecho excursiones por los dos valles que rodean Interlaken. Hemos ido con el coche a un sitio que se llama Lauterbrunen (o algo asi) donde hay unas cascadas de la leche cayendo por entre las rocas y excavando en la propia montaña. Hay un recorrido en el que estas al ladito mismo de las cascadas, y esta muy chulo. Nos hemos hinchao a hacer fotos con chirla y gamba (nuestras cámaras, por si no os acordábais de sus nombres), a ver qué tal salen depsues y si hacen justicia.
Luego por los valles muy bien. Aqui el verde de la montaña es un verde chillón, es diferente, y hace que en un lado mires y veas ese verde y en el otro lado mires y veas unas peazo cumbres con el hielo resbalando por las laderas que al final se convierte en cascada que caen desde lo alto (hasta 150 metros de chorrito).
Despues de preguntar en un sitio de infornacion y turismo de Grinderwald (el otro valle), nos decidimos a coger un teleférico (que dura media hora) para llegar a la cima del Mannlichen (o algo así). Este pico está a 2200 metros y desde lo alto se ve perfectamente las montañas nevadas (Monch, Junfraug, Eiger) con los hielos resbalando y el más pequeñito con 3900 metritos de ná. No sin un pequeño acojono por parte de la que suscribe hoy durante el ascenso (debido a su miedo a las alturas), la verdad es que merece la pena llegar hasta allí y ver el paisaje.
Tras otro episodio acojonil en la bajada decidimos ya poner rumbo a Interlaken, pero esta vez al otro lago, porque había que estrenarlo. Encontramos yendo por una carreterita al lado del lago un sitio ideal para pegarnos un chapuzón. El agua azul turquesa llama al bañito. Y asi lo hicimos. Esta vez el agua estaba bastante más aceptable. Estuvimos un ratito a remojo, solo algun escalofrio cuando notabas una pequeña corriente que venia gélida, pero te movías y al poco encontrabas otra que estaba mejor.
Así que nada, asi hemos pasado el día, otro día hipercaluroso por cierto.
A ver si esta noche no hay lluvias ni tormentas que valgan. Esta la cosa un poco nublada, pero aqui el Mario Picazo dice que estan muy altas y no sé qué más teorías del norte, así que habrá que creerle, más bien quiero creerle.
Mañana ya recogemos el chiringuito. Estamos convencidos que nuestros vecinos nos van a echar de menos, en el fondo les encantaría estar en nuestra casita de los pitufos, pero no tienen un par para hacerlo. Les pueden las apariencias, seguro.
Nos vamos rumbo Zermatt. Esperamos conectarnos en algun sitio, aunque no sabemos como de cobertura o ni siquera si habra wifi en el camping al que vayamos. Asi que nada, todo sigue bien. En cuanto podamos os escribiremos un correíto. Cualquier cosa, ya sabeis un mensajito al movil.
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