Ayer estuvimos en Grenoble desde mediodía hasta un poco después de la hora de comer, y en Annecy por la tarde. Muy chulo todo, para no ser los típicos sitios a los que oyes que la gente va de turismo y tal. La pena es que nos comimos un atasco a la madrileña en el camino de Avignon a Grenoble y perdimos mucho tiempo, pero bueno...

Grenoble es una ciudad metida dentro de un valle, llama mucho la atención porque está rodeada de montañas, pero como muy cerca. Tiene un teleférico que sube a lo alto de una de esas montañas para tener unas vistas panorámicas majas de la ciudad, pero no teníamos tiempo. Pasamos por la oficina de turismo (nuestra segunda casa en estos viajes), y nos dieron un recorrido muy majo de un par de horas por la zona centro, que sirve para hacerte una idea. Da gusto pasear por una ciudad con tan pocos coches, es muy caminable y muy agradable.
Luego tuvimos una micro-visita al pueblito de La Tronche (que está pegado a Grenoble) a recordar viejos tiempos en la residencia universitaria. Creo que estaba todo más o menos como se había dejado hace 8 años. Ah! Y a la lavandería estilo americano donde tantas coladas se habían hecho. Bueno, y a la panadería donde se compraba un "pain au chocolat" impresionante, por lo visto. Muy entrañable todo.
Después de una horita o así llegamos a Annecy, que desde luego es turístico, por lo menos para los franceses, porque estaba petao. Aparcamos en un parking del centro (nuestros grandes amigos), donde por no tanto dinero como en Madrid nos cuidan el coche estupendamente. Es una ciudad preciosa, al borde un lago de agua trasparente (impresiona, de verdad), y a la que cruzan un montón de canales que se comunican con el lago, dando la sensación de una pequeña Venecia, pero estilo francés.

Seguimos camino hacia Ginebra, que es donde escribo ahora (prácticamente). Hoy veremos Ginebra, Montreux, y lo que podamos/queramos de Lausana, que es donde dormiremos. Seguiremos informando!
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