Bueno, eso de día 1 y 2 en realidad es un decir, porque si se mira por la hora de la capital del reino, llevamos apenas 36 horas en danza. Pero con los temas del cambio horario y tal, la cosa nos sale como que llevamos como 50 horas por los mundos del señor.
Al grano: que hemos sobrevivido a los cuatro aviones. Eso sí, cada vez más arrastrados. El primer avión (Madrid-Londres, 3 horas) ni nos enteramos, un poquito de tensión al cambiar de terminal en el aeropuerto, pero ná, qué es la vida sin estas emociones. El segundo (Londres-Hong Kong, 11 horas) fue estupendo, más que nada porque dormimos una barbaridad (era nuestra hora según horario europeo de dormir). El aeropuerto enorme y lleno de chinos con mascarilla. El tercero (Hong Kong – Auckland, 10 horas) ya nos costó un huevo y parte del otro porque no había quien durmiera, al final ya no sabías como ponerte por mucha peli y mucha leche que pusieran. Pero ya no nos quedaba casi nada, y en el último (Auckland – Christchurch, 1 mísera hora) agonizamos malamente. Además, tuvimos la suerte de tener en este último vuelo todas las turbulencias que no habíamos tenido en los anteriores, así que entretenidísimos. Y ya hemos hecho nuestro primer amigüito: un catalán mu majete, Víctor, que se ha venido a Wellington para un temilla de un doctorado. Él sí que sabe.
Pero por fin llegamos, Chrischurch nos recibió con un dia estupendo, sol, y calor!, aquí casi están entrando en verano. Cuesta creérselo, pero nos hemos dao un garbeo importante al globo. Ya por fin nos saludan con una expresión raruna (Kia ora), conducen por el lado que no es, y andan descalzos por la calle. No todos, pero eso de estar comprando en el super y ver al personal descalzo da una mezcla de grima y envidia...
Al caso: que llegamos, llamamos a los de la caravana (campervan, dicen), y en menos de 5 minutos habían llegado al aeropuerto para recogernos, unos tíos eficientes. Y un par de papeles después, tenemos nuestra caravana. Una fragoneta mu grande por fuera, muy majica por dentro. Creo que son 6 metros de jargoneta, la hostia de ancho, y un tacto del cambio para llorar, pero en fin, ya sabíamos que no alquilábamos un Ferrari (aunque lo fabriquen los mismos, Fiat). Total, que ahí vamos a ponernos en marchas, y comienza el drama. Dani, conduce tú, que te encanta jeje. Estaba sobre aviso y no me di muchos hostiazos contra la puerta buscando la palanca de cambios, pero vamos, entre las eses por la carretera (cosas de ir ajustándome al arcén que no es), los tirones que iba dando y que con el jaleo que tenía en la cabeza pasaba del TomTom, cualquiera que me viera me colgaba la "L" otra vez. Es como si volviera a aprender a conducir. Afortunadamente la copilota daba instrucciones claras y precisas: "Cuidao!", "Huyhuyhuyhuyhuy...", "El poste, el posteeee!!!". Es que hay muchos postes al lado de la carretera. Cruce, ojo tienes que girar al otro lado!!!. Rotonda!!! eso sí que son las risas, pobre Dani, qué sudores!!! Y si con eso no fuera suficiente, el chisme este tiene un sistema que pita como un cabrón si tienes pisado el embrague más de tres o cuatro segundos (el cachondo del alquiler decía 10, já). Y tampoco le mola que metas segunda si vas demasiado rápido. Ni que metas quinta si vas demasiado lento. Todo esto según su criterio, claro. Así que aparte del desquicie de tenerlo todo del lazo que no es (el freno de mano al lado de la puerta! Serán hdhgtwrerpmnbngd!!), encima hay un pitidito tipo el de MEEEEC de cuando fallas una pregunta en un concurso que acaba pareciendo todo una peli de Pepe Viyuela.
Tenemos que empollarnos bien las cositas de la caravana, creemos que hemos descubierto todos los recovecos posibles, y está ya todo almacenadito, pero hay que repasar el maravilloso mundo de cargar la autocaravana de agua por dos sitios diferentes y ojo con confundir los manguitos, que uno es para el agua del grifo y otro para el agua del toilet.., y lo más bonito y que nos llena de orgullo y satisfacción, vaciar el deposito químico, eso será una aventura que ya contaremos cuando toque.
Tambien tenemos que acordarnos de echar las cortinas, Dani ha hecho un peazo de streaptease en toda regla, luces interiores encendidas, cortinas abiertas y unas cuantas caravanas enfrente, vamos lo justo, estoy por salir y pasar la gorra.
De todas formas, ya le vamos cogiendo el tranquillo. Hasta nos hemos ido de compras al super con el chisme, y el aparcamiento en batería y marcha atrás está dominao. Y después de hacer la supercompra del viaje, ya estamos en el camping. En realidad no hemos visto ninguna tienda, son todo campervans como la nuestra, pero está chulo. Mu bien montao, zona de lavadoras y secadoras, zona comun de cocina y para comer... está mu requetebien.
Y a estas horas, nos caemos de sueño, no hemos hecho ni fotos. Mañana, que no podemos con los huevitos, así a lo tonto para nosotros son las 9 de la mañana del domingo y llevamos sin dormir apenas desde el avion a Hong Kong.Así que hoy será un día de ir a dormir pronto, que hay que recuperar. Además, mañana nos vamos a los lagos Tekapo y Pukaki, y es una tirada fina, así que madrugaremos.
Mañana más!
No hay comentarios:
Publicar un comentario